Noches Papales Romanas, en la Iglesia de San Estanislao
La idea de las noches papales nació paulatinamente, como pasa frecuentemente. Cuando llegué a Roma hace dos años con mi esposo, quien asumió el cargo de Representante Permanente de Polonia en FAO, supe que, luego de haber tenido una relación muy cercana (casi como familia) con Juan Pablo II, y luego de mis estudios y de haber publicado muchos ensayos sobre su filosofía y sus poesías, iba a querer continuar ese trabajo aquí, en Roma. Un trabajo que es para mí fascinante y al mismo tiempo una deuda de gratitud y amor hacia el Santo Padre.
Platicamos mucho con el Padre Stefan Wylezek i con Jola Szpilarewicz (de los Amigos de la Fundación Juan Pablo II) sobre el tema de proteger y cultivar al patrimonio del difunto Papa. Durante esas pláticas, el Padre Arzobispo Szczepan Wesoly--una inagotable fuente de sabiduría, conocimiento, y entusiasmo--nos inspiró y apoyó; directo, listo para ayudar y colaborar, conocía profundamente a la manera de pensar de Juan Pablo II, y previamente, habia estado presente durante la época de la creación de la Fundación. Siempre comenzamos los debates semanales con una oración, durante la misa de cada jueves a las 7 de la mañana, al pie de la tumba del Santo Padre.
El 18 de mayo 2009, fue el aniversario del nacimiento de Juan Pablo II y también el 30 aniversario de de la aparición de su primera encíclica, Redemptor Hominis. Decidimos celebrar esas fechas con una santa misa en la Iglesia de San Estanislao. El Padre Szczepan Wesoly presidió la misa y dió el sermón. También participaron otros sacerdotes y obispos. Luego de la misa, organizamos la primera Noche Papal dedicada a la teología y antropología de Redemptor Hominis. El Padre S. Wylezek dió la bienvenida a los invitados que fueron muchos--habían llenado toda la sala adyacente a la iglesia. Los discursos fueron dados por el Padre Profesor Wojciech Giertych, teólogo de la Casa Papal, como así por el Padre Profesor Stanislaw Grugiel, académico de la Universidad Laterana. Yo dirigí a las polémicas. El Centro de Documentación del Pontificado había preparado una presentación “multimedia”, gracias a la cual pudimos ver el manuscrito de la encíclica escrito por la mano de Juan Pablo II (con una pluma de tinta negra). La reunión fue un éxito, los debates duraron mucho tiempo, seguidos por conversaciones entre bastidores, con vino y dulces.
En junio 2009, fue el aniversario del primer gran pilgrimage del Santo Padre a nuestra patria, Polonia--que había estado atravesando entonces por unos cambios fundamentales. Luego de la santa misa, presidida tradicionalmente por el Padre Arzobispo S.Wesoly, organizamos una noche de poesías de Anna Nehrebecka, quien se hallaba en Roma en ese entonces. Muchas personas compartieron episodios y experiencias personales de la época del pilgrimage del Santo Padre.
Como ambas reuniones habían sido bien acogidas y parecían ser la respuesta a las esperanzas de las personas interesadas en los pensamientos, ideas, y la persona de Juan Pablo II--como asimismo el apaciguamiento de la nostalgia por El--decidimos perpetuar el proyecto. Yo preparé a los programas para las reuniones desde octubre 2009 hasta junio 2010. Consulté acerca de esa proposición con el Padre S. Wylezek y con Andrzej Dobrzynski (del Centro de Investigación del Pontificado). Terminado el proyecto, lo presentamos al Cardenal Dziwisz quien lo aprobó.
Las Noches Papales han seguido por un año, y tengo la esperanza que van a seguir durante todo el año académico, atrayendo a un público interesado en ellas. Durante las Noches Papales nos hemos ocupado de la personalidad y los pensamientos de Juan Pablo II--de su juventud, de su fascinación con la poesía, el teatro, la mística y la belleza, con su vocación sacerdotal y sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial. Rendimos homenaje a su partida a la Casa del Padre Eterno, estudiando sus encíclicas y sus cartas apostólicas.
Las invitaciones para participar en las Noches Papales fueron aceptadas por el Cardenal Stanislaw Rylko, la Ambasadora Hanna Suchocka, el Padre Dr. Mieczyslaw Malinski, y la Profesora Danuta Michalowska de Cracovia--quienes habían sido amigos del Papa desde su juventud; también el Padre Dr. Hieronim Fokcinski, el Padre Rector Pawel Ptasznik, el Padre Prof. Zdzislaw Kijas, y muchas, muchas mas personas competentes y extraordinarias, a quienes me es imposible nombrar debido a la brevedad de este artículo. Vamos a honrarlos a todos al publicar un tomo, que será el relato de las Noches Papales Romanas 2009-2010. Su redacción en la imprenta está en las etapas finales. Espero que la obra completa se pueda publicar este otoño. Entonces, al tener el libro en la mano, las personas que lo lean van a poder participar en esas reuniones y profundizar a la persona y el pensamiento del Gran Juan Pablo II.
Quisiera agradecer a todas las personas que han contribuido (y siguen contribuyendo) para que las Noches Papales sigan siendo cada vez mas populares. Les doy mis gracias a ambos Padres Cardenales: Card. Estanislao Dziwisz y Card. Estanislao Rylko por su amistoso apoyo; al Padre S. Wylezek y a la Sra. Jola Szpilarewicz, como también al Padre Krzysztof Wieliczko y a la Sra. Ana Kielech, quien tomó a cargo los asuntos de organización. Estoy también agradecida al Padre Andrzej Dobrzynski del Centro de Documentación y a las Hermanas de Cassi, quienes se ocuparon muchas veces de los asuntos de merito y preparación de los temas de las reuniones. Finalmente, le doy mis gracias especiales al Padre Rector Pawel Ptasznik—-el huesped de la Iglesia de San Estanislao--por su hospitalidad, y a las Hermanas Sercanki.
Anna Karoń-Ostrowska









